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Investigación
La entrevista exclusiva a Jorge Rafael Videla durante su paso por Córdoba
La confesión
Revista El Sur publica en forma exclusiva la entrevista que concedió el dictador Jorge Rafael Videla en el invierno de 2010, cuando estaba alojado en la prisión de Bouwer para asistir a las audiencias del histórico juicio por las 31 víctimas de la UP1, por el que fue condenado a cadena perpetua. Videla se reunió en tres oportunidades con un periodista cordobés a temario abierto. Por qué se conocen recién ahora los detalles de aquélla entrevista

Escribe: Adolfo Ruiz

"Absoluta reserva hasta que me aleje de Córdoba. Concretar el encuentro un día viernes entre las once y las doce bajo la forma  de visita de locutorio. Anticiparme la fecha elegida a través de mi abogada defensora". Al firmante de la carta le faltaría agregar una condición más, y lo haría luego de conceder su segunda entrevista en un frío locutorio de la cárcel de Bouwer: todo lo que había afirmado, dicho o considerado, sólo podría ser publicado después de su muerte.

Este hombre que imponía condiciones y sabía que hería de muerte cualquier titular pretencioso, estaba sentado del otro lado de un enclenque escritorio. Parecía increíble que se tratara del mismo que durante años fuera el señor de la vida y la muerte; aquél que estuvo en la cúspide de un brutal aparato de poder. Aquél que llegó ahí para decidir. Y que decidió la tragedia.

Frente a semejante ser, de poco servía aquella colección de entrevistas carcelarias que nos habían puesto frente a frente con criminales de todas las variedades: violadores, narcotraficantes, secuestradores, asaltantes de bancos, estafadores, sicarios, rateros, falsificadores. En ese escaparate faltaba una calaña, la máxima, la que supera a todas, la que nunca prescribe, la que jamás se olvida. Era el momento de completar la lista, precisamente con él: Jorge Rafael Videla, el mayor genocida de nuestra historia.

 

Por qué se publica

Las tres entrevistas con Videla fueron realizadas en el módulo MD1 de Bouwer. Fueron charlas abiertas, sin chicanas, y si se quiere "cordiales" o al menos respetuosas. Pero al culminar la última de ellas, el represor hizo el pedido expreso de que nada de lo hablado fuera publicado. "Sé que mis expresiones van a causar dolor en mucha gente", se justificó. Su intención era que tales afirmaciones vieran la luz sólo después de su muerte.

Durante 24 meses el compromiso fue mantenido. No se publicó nada. Estaba dada la palabra.

Quien lo quebrantó fue el propio Videla, concediendo primero una entrevista "publicable" al periodista español Ricardo Angoso, que vio la luz en la revista Cambio 16 en febrero de este año.

Debe haberse sentido conforme con sus dichos o bien desdeñado el "dolor" causado por sus palabras, porque después pareció mucho más entusiasmado y concedió largas charlas al periodista Ceferino Reato, quien condensó esos registros y anotaciones en su libro "Disposición Final". Texto polémico pero que aporta al conocimiento de la verdad histórica en boca de su protagonista mayor.

El impulso de "verborragia súbita" que invadió al ex general nos dispensa del compromiso de silencio, quebrantado por su propio ideólogo. Y es por eso que esta entrevista sale a la luz. No creemos estar violando un acuerdo, tácitamente derogado por quien lo propuso.

 

El diálogo

Fueron los viernes 6 y 13 de agosto, y luego el 18 de octubre, los momentos en que Videla se sentó en una cárcel cordobesa a compartir con un periodista parte de sus memorias sobre la represión.

"Es como dijo Ortega y Gasset. Mis circunstancias me llevaron a esto", arrancó excusándose, ante la consulta sobre si alguna vez se sintió preparado para ejecutar semejante plan. "Jamás me imaginé conduciendo una guerra de este tipo. Nosotros como militares estamos preparados para matar y para morir en la guerra, pero no en una guerra así", sentenció.

En el acto el ex represor citó aquella reunión secreta con Luder y su gabinete, los cuatro planes de acción represiva, de menor a mayor, y los mentados "decretos de aniquilación", los cuales no eran otra cosa que "una licencia para matar, concedida por un gobierno democrático" que de las cuatro alternativas "eligió la más categórica".

 

- La coincidencia entre los planes de acción que se llevaron a cabo en diversos países del Tercer Mundo hace pensar que tan originales no eran y que la metodología vino de una fuente única, como fue el Plan Cóndor...

- ¡Plan Cóndor! Yo nunca vi una carpeta que dijera "Plan Cóndor". Sí había unidad en la forma de enfrentar el problema, porque era la reacción ante una situación generada por la Unión Soviética que estaba en enfrentamiento con Estados Unidos. Los intereses soviéticos de avanzar en su conquista del mundo los llevaron a fomentar las guerrillas revolucionarias. Las alentaron en África, básicamente tomando la lucha contra el colonialismo como argumentación, y en América Latina lo hicieron argumentando la lucha contra la desigualdad social.

- Entonces el plan no era propio...

- Nosotros fuimos el último país en entrar en combate con las Fuerzas Armadas contra el terrorismo, y tuvimos la suerte de que fue un gobierno constitucional el que tomó la decisión, cosa que no pasó en otros países del continente.

- Esa "licencia para matar" que dice que les concedió Luder, ¿también incluía las torturas, robos de bebés, saqueos, entre otras cosas?

- Cuando se da tanto poder y libertad de acción a una fuerza como el Ejército, es inevitable que muchos utilicen estas libertades en beneficio propio. Tipos que podrían aprovechar para cobrarse cuentas pendientes. Da lugar para múltiples bajezas humanas. Además la lucha se organizó imitando la organización celular del enemigo, con lo cual no era fácil controlar todas las acciones, ya que se armó una estructura difícil de penetrar.

- ¿Qué pasó después de que se firmara la decisión de aniquilar a la subversión con los mentados "decretos de aniquilamiento" del 5 de octubre de 1975?

- Directamente al día siguiente de la firma del decreto se convocó a los gobernadores de provincias para que empezáramos a operar. Se pusieron a disposición del Ejército todas las fuerzas de seguridad provinciales, como la Policía y los servicios penitenciarios, además de la Gendarmería. 

 

Guerras ocultas

 

La trampa lingüística que el Ejército y luego el Estado utilizaron para perseguir y exterminar a millares de argentinos es la que hoy deja a sus ejecutores sin argumentos para ensayar su defensa. Dicen que fue "guerra" cuando antes se encargaban de negarlo sistemáticamente, cada vez que el ERP, por ejemplo, pedía ser reconocido como parte beligerante para reclamar para sus detenidos el tratamiento de prisioneros de guerra.

 

-En esto se da un insólito giro lingüístico. ¿Cuál es su opinión?

- La guerra no podía ser blanqueada en ese momento, sobre todo por la modalidad en que la libraba el enemigo. Creo que siempre debe haber una relación entre el proyectil y la coraza. Se vino una agresión terrible y con una modalidad no convencional, y había que ponerle una coraza acorde o a la medida de esa agresión, que mal que nos pesara, no venía por derecha. No cumplía con esos derechos de la guerra. Fuimos nosotros los que tuvimos que bajar a ese tipo de guerra, una guerra interna e irregular.

- ¿Cuáles son los costos de no haber ?blanqueado? esa guerra?

- Son evidentes en el sentido de que ahora somos juzgados solamente nosotros. Y esto se ve claramente durante los juicios, cuando los testigos ingresan a prestar declaraciones. Siempre cuentan a partir del momento en que fueron detenidos, o cuando cruzaron el umbral de la prisión. Por eso la historia se ve desde esa perspectiva, porque si no conocemos la existencia de la guerra, no notamos la agresión preexistente que, mediante el terror, buscaba generar un cambio del sistema. Fue la sociedad argentina la que reaccionó contra ese terror, y dijo: "No tenemos justicia pero tenemos a los militares". Ahí es cuando empieza la guerra.

- Una guerra bastante "irregular"...

- Una guerra irregular alentada desde el exterior que buscaba exacerbar las reacciones sociales, tomando las desigualdades sociales existentes como una motivación. Esa desigualdad es una situación que existía en verdad, antes y después de esta guerra. Y se la tomó como argumento. En esa lucha era difícil distinguir quién peleaba por solucionar esa desigualdad social y quién estaba en realidad motivado por otras cosas.

- Usted dice que la "guerra" comenzó con los decretos de aniquilamiento. Sin embargo, desde mucho antes la Triple A y el Comando Libertadores de América ya estaban actuando con procedimientos semejantes. ¿No es contradictorio?

- Sobre la Triple A no puedo hablar como protagonista, sino por lo que pude conocer en esos tiempos. Cuando lo matan a (el secretario general de la CGT, José Ignacio) Rucci, Perón estaba a punto de asumir su mandato. Al enterarse, dice una frase que luego se la atribuyen también a Maradona: "Me cortaron las piernas". No tengo constancia, pero me cuentan que eso lo dijo en una reunión en la que convocó a los sectores derechistas y sindicales de su movimiento. Se tomó el asesinato de Rucci como una advertencia y Perón dijo que no estaba dispuesto a permitirla. "Algo hay que hacer". Pero no hablaba de una guerra sino de empezar a combatir con los mismos métodos que utilizaban los que habían matado a Rucci. Entonces crean una fuerza clandestina al mando de López Rega, que era un loco. Y la función era eliminar a los elementos revolucionarios. Entonces diría que esa reunión es la partida de nacimiento de la Triple A. Y funciona hasta junio del ´75, en que López Rega se tiene que ir, por presión de las Fuerzas Armadas. Le hacía mucho mal a la pobre Isabel, que después de la muerte de Perón se había refugiado mucho en él. Se lo nombra embajador itinerante, pero terminó el itinerario en Brasil. La AAA tiene ese corto lapso de vida. Cuando nosotros salimos a guerrear, ya no era el "comando". Pero nos tuvimos que poner a la medida del enemigo que combatíamos.

- Es natural que usted tenga una explicación para lo que sucedió en los ?70. Sin embargo, también es un hecho que usted tiene una muy mala imagen en la sociedad. Es una especie de figura demoníaca. ¿Es consciente de esta situación?

- Claro que sí. Siento que es una cruz con la que tengo que cargar por el resto de mi vida. Ya la tengo totalmente asumida y no puedo decir nada. No es una realidad que yo pueda resolver. Además en los últimos tiempos esto ha sido muy atizado por el actual gobierno. Creo que con otro se podría de algún modo atemperar.

- ¿Cómo hace para sobrellevar eso que usted llama su "cruz"?

- Como cualquier persona. Con mi familia y con mis amigos íntimos, que no son pocos y los tengo todavía.

 

 

De la entelequia a las fosas

 

Además de la tortura, los secuestros, la muerte y el exterminio, uno de los grandes reclamos que enfrentan los represores del "Proceso" es aquella deuda eterna y pendiente: los desaparecidos. De eso también habló Videla en Córdoba.

 

- Usted separa entre lo que fue la llamada "guerra contra la subversión" y el golpe de Estado. Sin embargo, los niveles de violencia a partir de marzo del '76 fueron muy superiores...

- Eso es un error de apreciación muy común. No fue mayor desde marzo del ´76 en comparación con lo que sucedió en los meses anteriores. De hecho el que era secretario de Derechos Humanos del gobierno de Alfonsín, Rabozzi, declaró en el Juicio a las Juntas que el pico mayor de desapariciones se da en los dos últimos meses del '75 y los dos primeros del ?76.

- Ya que lo mencionó usted, sin necesidad de que le preguntáramos. Dice "desaparecidos". Ya no son más una "entelequia"?

- (silencio). También a mí me duelen los desaparecidos, esa entelequia de la que yo hablé en la conferencia de prensa tan recordada. Siento que es realmente una demanda que está pendiente y que en su momento no se pudo saldar. No sé si se podrá saldar en la historia. No tiene solución.

- La desaparición de personas es un delito en el cual los efectos persisten. Un delito continuado hasta el día de hoy en tanto no se ponga fin. ¿Nunca pensó en poner fin a esa persistencia y a ese dolor que aún hoy viven miles de argentinos?

- Mientras estuve en actividad como presidente, era un tema recurrente éste de los desaparecidos. A veces se piensa que a uno le resbala, pero en realidad era una preocupación constante. Hacia el final de mi mandato, entre el '80 y el '81, se llegó a evaluar la posibilidad de publicar la lista. Blanquear los desaparecidos de esta guerra contra la subversión. Pero aparecieron las dudas, porque en esas listas iban a faltar los ajusticiamientos internos de las propias organizaciones terroristas, los que se asustaron y se fueron a otro país con otro nombre para que ellos mismos no los persiguieran, los que tuvieron un accidente y nunca se supo de ellos, los mismos terroristas que murieron en una acción y nunca pudieron ser identificados -como los 20 de Monte Chingolo, que fueron enterrados después de estar un mes en la morgue sin que nadie los reclamara-. Entonces, ¿había que cargar también con esas desapariciones, con esa gente que estaba faltando?

- Si me lo pregunta a mí le diría que si?

- No era tan fácil, porque además íbamos a estar expuestos a la contra pregunta. Si a una madre le decíamos que su hijo estaba en la lista, nadie le impediría que preguntara ?¿dónde está enterrado, para llevarle una flor??, "¿quiénes lo mataron?", "¿por qué?", "¿cómo lo mataron?". No había respuestas para cada una de esas preguntas, y creímos que era embochinchar más esa realidad, y que sólo lograríamos afectar la credibilidad. Entonces en ese momento no se quiso correr ese riesgo.

- No fue conveniente "políticamente", pero se conculcó un legítimo derecho de los familiares. ¿No cree que se esté a tiempo de decir adónde están por lo menos las fosas comunes o adónde fueron a parar muchas de esas personas?

- Se lo creyó inconveniente. No se evaluó en ese momento. No creo que ahora se pueda.

- ¿Y las listas? ¿Existen todavía? ¿Se pueden blanquear tres décadas después?

? Hay muchas cosas que se han destruido, porque hubo una orden de destruirlas. Pero puede haber todavía algunas listas para reconstruir un poco de lo sucedido. Debe haber algo. Aunque creo que publicar hoy las listas no traería alivio.

- ¿Y las fosas de La Perla? Usted conoce La Perla, ¿verdad? La Justicia Federal ha dedicado enorme esfuerzo y presupuesto para dar con las fosas comunes, sin ningún mínimo resultado?

- Hay cosas que a lo mejor se puedan rescatar de La Perla...

- No deja de llamar la atención la forma en que se refiere a la situación de los desaparecidos. Francamente hace sentir que para usted es un tema pendiente.

- La desaparición de personas fue una cosa lamentable en esta guerra. Hasta el día de hoy la seguimos discutiendo. En mi vida lo he hablado con muchas personas. Con Primatesta muchas veces. Con la Conferencia Episcopal Argentina, no a pleno, sino con algunos obispos. Con ellos hemos tenido muchas charlas. Con el nuncio apostólico Pío Langhi. Se lo planteó como una situación muy dolorosa y nos asesoraron sobre la forma de manejarla. En algunos casos, la Iglesia ofreció sus buenos oficios, y frente a familiares que se tenía la certeza de que no harían un uso político de la información, se les dijo que no busquen más a su hijo porque estaba muerto.

- No parece suficiente...

- Es que la repregunta es un derecho que todas las familias tienen. Eso lo comprendió bien la Iglesia, y también asumió los riesgos. Créame, sigue siendo algo doloroso para mí. Y lo seguirá siendo. Creo que solamente el tiempo podrá hacer comprender esa situación, que no la quiero justificar. Esto era una guerra, y era una de las derivaciones probables.

- ¿No cree que le serviría avanzar con esa deuda de los desaparecidos?

- A mi me queda como una deuda pendiente. Pero no encuentro cómo saldarla. El destino final que tuvieron los desaparecidos yo no lo sé. No sé tampoco de los vuelos de la muerte. Creo que ya es un tema que no se podrá resolver, más que con el olvido.

Comentarios (17)
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Muy buena entrevista
  • por: Adriana Rivarosa
  • 20/08/2012

more you find under http://mlmj.wordpress.com
  • por: Peter
  • 03/08/2012

Estimados:
He leido con mucho interés vuestra página web con" la confesión" de Videla, donde el dictador confirma la complicidad por parte de importantes sectores de la la Iglesia argentina y del mismo Vaticano. Un tema que yo mismo enfrenté hace un año en la revista "Confronti" del Partido socialista suizo para contestar una versión falsa u incongruente de los hechos publicada en un diario local.
A continuación pueden leer mi comentário redactado en italiano, un idioma que muchos argentinos comprenden.
Mis sentimientos de solidaridad a los amigos que en Argentina siguen luchando incansablementepor la justicia y la democrácia

L?ingombrante eredità sud-americana
I commenti agiografici su Giovanni Paolo II si sprecano. Lo scorso 21 maggio ?La Regione? ha accolto una riflessione di don Italo Molinaro dove si evocano i giudizi discordanti espressi da due commentatori sull?atteggiamento del papa nei confronti di Pinochet. Il primo, critico, parla di accondiscendenza del pontefice nei confronti del dittatore cileno, mentre il secondo lo giustifica sostenendo che tale atteggiamento avrebbe spinto il generale ed il Cile verso un?evoluzione in senso democratico. Don Molinaro aggiunge che in effetti se le cose sono evolute in quel senso anche l?influsso di Wojtyla potrebbe aver giovato. Purtroppo, ciò rimane tutto da dimostrare.
In realtà, immediatamente dopo il colpo di stato del 1973 il Cardinale Raul Silva Henriquez, Arcivescovo di Santiago, denunciò pubblicamente le inaudite violenze dei golpisti. Assunse poi innumerevoli iniziative concrete per la difesa dei perseguitati e la ricerca dei desaparecidos, fra cui la creazione del ?Comité Pro Paz? e successivamente della ?Vicaría de la Solidaridad?. Silva Henriquez risoluto ed instancabile difensore dei diritti umani ebbe continuamente dei contrasti con il sanguinario Pinochet. Ben diverso fu l?atteggiamento del Vaticano che non osteggiò nemmeno le vergognose intromissioni del dittatore per rimuovere il cardinale dalla presidenza della prestigiosa Università Cattolica di Santiago, dove fu sostituito da un vescovo che al governo militare di seccature ne dette ben poche. Nel 1983, al raggiungimento dei 75 anni di età il cardinale Silva Henriquez, in ossequio alle disposizioni canoniche, inoltrò le sue dimissioni alla Santa Sede. Le stesse furono accettate immediatamente, quando di solito la risposta papale tarda e giunge solo dopo almeno un anno. E risaputo che l?esemplare difensore dei diritti umani rimase non solo sorpreso ma anche risentito da tanta premura per toglierlo di mezzo. Visibilmente aveva dato fastidio non solo a Pinochet ma anche a qualcuno a Roma.
Se il bilancio dell?azione della Chiesa in Cile fu chiaro-scuro, nello stesso periodo quello in Argentina fu purtroppo catastrofico. Degli ottanta prelati dell?episcopato soltanto cinque protestarono per le gravi violazioni dei diritti umani, mentre gli altri accettarono la dittatura militare di Videla, taluni schierandosi dichiaratamente dalla parte della giunta. L'allora presidente della conferenza episcopale Monsignor Tortolo arrivò a sostenere con argomenti medievali la legittimità della tortura. Due dei cinque dissidenti furono assassinati. Enrique Angelelli, vescovo di La Rioja, morì in un presunto incidente automobilistico mentre stava indagando sulla morte di due suoi sacerdoti. In realtà Angelelli fu ucciso a colpi di calcio di fucile che gli fracassarono la nuca. L?Osservatore romano si limitò a parlare di ?strano incidente?. Carlos Ponce de León, vescovo di San Nicolás, morì in un supposto incidente automobilistico, mentre era diretto a Buenos Aires per consegnare alla Nunziatura Apostolica la documentazione sulla repressione illegale nella sua città. Il nunzio apostolico nell'Argentina dei 30'000 desaparecidos era Pio Laghi, intimo amico dell?ammiraglio Massera, con il quale giocava partite a tennis. Questi era uno dei membri più influenti della giunta militare e da lui dipendeva la tristemente celebre EsMA (la Scuola di meccanica della marina) centro di detenzione e tortura dove trovarono la morte quasi 5mila persone. Dal canto suo, Pio Laghi anni fa ad un quotidiano argentino dichiarò di "non sapere cosa stesse accadendo" nel paese in quell'epoca. E? perlomeno strano che i vescovi assassinati lo sapessero e lui no. Tardive anche furono le reazioni del Vaticano.
E allora possiamo concludere con le parole di Albert Camus. Alla fine del 1944, quando la guerra contro il nazismo volgeva al termine, scrisse:
?Disons-le clairement, nous aurions voulu que le pape prit parti, au coeur même de ces années honteuses, et dénonçat ce qui était à dénoncer. Il est dur de penser que l?Église a laissé ce soin à d?autres, plus obscurs, qui n?avaient pas son autorité, et dont certains étaient privés de l?espérance invincibile dont elle vit. Car l?Église n?avait pas alors à s?occuper de durer ou de se préserver. Même dans les chaînes, n?eût pas cessé d?être. Et elle y aurait trouvé au contraire une force qu?aujourd?hui nous sommes tentés de ne pas lui reconnaître".

Franchino Filippini ? SUIZA
  • por: Franchino Filippini
  • 28/07/2012

Estimados:
Mi domicilio es en Tolosa-La Plata les consulto ¿por favor dónde puedo comprar próximo a mi domicilio vuestra revista El Sur edición con "La Cofesión" del Asesino Videla ?, en La Plata yá agoté todos los kioskos y no encontré.
Saludos cordiales
Don Enrique Mercerat
NdelaR: Enrique, la revista no circula en La Plata. A pedido de nuestros lectores, la entrevista completa está colgada en nuestra página web.
  • por: Enrique Mercerat
  • 26/07/2012

Sebastian, avidentemente no tenes mas de dos dedos de frente, te cuesta comprender q Anna escribio en portugues?Ah!si la palara comienza con i no se utiliza Y, sino e, y es CaSeros.
no se podia pretender mas de alguien que pretende apoyar a Videla, quizas le obedeces taaaanto que te OLVIDAS de todo, inclusive de las reglas ortograficas.
  • por: Anahi
  • 25/07/2012

No entiendo a los que juzgan sobre el cumplimiento de la "palabra empeñada" dejando afuera el horror que implican las palabras. Como se puede seguir justificando o descreyendolo que realmente pasó. Que importancia tiene referirse al lugar dónde está alojado "mefistófeles Videla",debería estar en esas celdas de 1m por 1m para que su consciencia comience a molestarlo. Nececito hacer una confesión que podría ubicarme en los que hemos llamado "ni" ya que a unos no les pedí .ni me consultaron que querían cambiar mi país ,pero a los otros no les perdono ,es más los condeno por los métodos empleados para "disuadir " a los primeros. Siempre me he preguntado que hubiese hecho si la vida me hubiese colocado ante la situación de "huida , de búsqueda de amparo de un mal llamado guerrillero".Yo escuche por radio universidad e Córdoba el lunes 23 al periodista que efectuó las entrevistas y constantemente decía que tuvo que hacer gala de un estómago fuerte .Muy buena página la publicada.
  • por: Norma
  • 25/07/2012

Dirìa como mìnimo que impactante la nota,como Luis les digo si no pueden enviar la nota completa por mail,vivo en formosa y no llega la revista.Este tema va a seguir dando que comentar,hace poco acà se suicidò un sub-oficial llamado a declarar en una causa de delitos por desapariciòn de personas,conocida como causa Fausto Carrillo.Hace un mes un soldado "recordò" unos fusilamientos y aùn estàn escavando en la zona.Saludos.
  • por: Carlos Pichotti
  • 24/07/2012

Más allá de la opinión que se tenga del tema y del mismo Videla, más allá de lo lamentable de todo lo vivido, no puede ser considerado válido el argumento esgrimido por los editores para publicar esta entrevista. El hecho que Videla haya concedido otras entrevistas (que, siendo leídas, se muestran claramente distintas de esta en el contenido), no los autoriza a faltar a la palabra dada. La revista ha faltado a la palabra dada, y eso creo que es un indicio claro de la falta de honradez y de la ideología que mueve a gran parte del periodismo argentino, considerado 'progresista', 'de izquierda' o como quiera ambiguamente ser llamado.
  • por: Carlos Pereira
  • 23/07/2012

Pregunto nomas: Videla no tendra algun tipo de pacto con este gobierno?.....tipo de tenes q ir en cana pero en celda VIP y te dejo vivir?...digo esto por lo siguiente: Videla siempre q hablo del tema siempre lo hizo desde lo "conceptual" jamas dio nombres de terroristas, ni siquiera para defenderse, del tipo: me juzgan a mi pero nadie dice nada de "fulano de tal" q mato y hoy nos gobierna o tiene un puesto alto en el gobierno, solo por dar un ejemplo. Podria tranquilamente dar algunos nombres y "embarrar la cancha" tipo si caigo yo tambien que caigan algunos "enemigos". Sin embargo JAMAS dio ni un solo nombre del "enemigo" que todos sabemos q alguno de ellos hoy estan en el gobierno. PORQUE SERA?
  • por: de alla
  • 23/07/2012

No nos olvidemos tampoco del "genocidio económico" al que el gobierno de 1976/1983 sometió a la Argentina. Y que lo que empezó Martinez de Hoz-Videla lo terminó Cavallo-Menem ...
  • por: Dr. Eduardo . Demarchi
  • 23/07/2012

A pedido de nuestros lectores y atento a la repercusión nacional que ha tenido la nota, se publica la entrevista completa de Adolfo Ruiz al dictador Jorge Rafael Videla (y no un fragmento, como se hace habitualmente)
  • por: El Director
  • 23/07/2012

Esta not confirma ciertos asuntos que ya eran sabidos. Vedela es una persona perversa y muchas atrocidades fueron hechas porque se creía era lo mejor...en fin, parte de nuestra historia reciente que muchos sufrimos en primera persona. No obstante, esta editorial carece de total honradez y moral. Dan la palabra y no la cumplen, así se la hayan dado a este enfermo.Así estamos: liderados por inescrupulosos y rodeados de amorales.
  • por: Matías
  • 23/07/2012

Queda en evidencia la poca credibilidad q tiene la.palbra tanto del director.como del periodista. Dado qur esta entrevista es absutamente distinta a la otras dos, donde de cierto modo tmb se traiciono a Videla ya que sirvio para llenar bolsillos y no por un interes politico, cambiando asi el objetivo de la misma.
El motivo de mi respuesta y hacer entender que no existe un pacto entre el general Videla y este gobierno eso es solamente una idea de alguien qur lo unico q busca es hacer un comentrio con un tinte polemico. No sr te ocurrio una idea brillante sino algo estupido y inimaginable. Y para terminar si vis crees q las carceles son de lujo te invito a.conocer el penar de bouwer o el de.marcos paz o el deagdalena. O el de caceros apuesto a q ni dos dias soportas ahi adentro.
  • por: sebastian
  • 23/07/2012

no se porque no me publican mi comentario, dsps dicen que en el 76 habia censura. a caso no se puede apoyar a Videla en este pais??

y un comentario para anna. escribi bien por favor. palabra va con "B" gracias :)
  • por: sebastian
  • 23/07/2012

Realmente no puedo creer con la ligereza que menciona a los desaparecidos, yo quisiera saber si este animal, con el perdón de los animales podría vivir 30 años sin saber si su hijo esta vivo o muerto, sin saber nada de su nieto, tengo 34 años y no apoyo a este gobierno, pero este tipo solo es comparable con Hitler, el genocidio no se perdona ni se olvida, para crecer como Nación demócrata, se necesita erradicar a este tipo de personas y sus pensamientos.
  • por: Gerardo
  • 23/07/2012

'Bajezas humana"! Como se Videla tivesse moral para utilizar esta palavra para justificar os atos dos demais torturadores!!!
  • por: anna
  • 22/07/2012

Hola, vivo en Tierra del Fuego y aqui no llega la revista....cuando podremos ver la nota completa online? No me la pueden mandar por mail? Gracias!!
  • por: Luis
  • 22/07/2012

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