Escribe: Adolfo Ruiz
El jueves 29 de septiembre -un día antes de lo habitual por el feriado de San Jerónimo, Día de la Ciudad-, el comisario mayor retirado Carlos Yanicelli ya tenía depositada su jubilación en una cuenta del Banco de Córdoba. Aunque suene inverosímil, el hombre es todavía miembro de la fuerza policial. Tan miembro como lo era cuando tenía a cargo la inteligencia y la represión de los primeros piquetes de la historia de Córdoba, en Cruz del Eje, en épocas del gobierno de Ramón Mestre. Tan miembro como cuando llegó a ser la segunda autoridad policial de la Provincia, antes de su pase a retiro, con Oscar Aguad como ministro de Gobierno. Y tan miembro como cuando integraba las patotas más sanguinarias de la represión en la provincia, en la segunda mitad de los 70, antes incluso del golpe cívico-militar.
En la misma fecha, el último hábil de septiembre, también cobraron con total regularidad su jubilación los hombres que supieron acompañarlo: Marcelo Luna, Juan Molina, Ricardo Cayetano Rocha, Calixto "el Chato" Flores, Fernando "el Tuerto" Rocha y la recordada Mirta "Cuca" Antón.
Con condenas a perpetua la mayoría, ninguno ha perdido todavía su "estado policial", y por esa razón tampoco han debido resignar las jubilaciones que les pagamos los cordobeses.
CIFRAS PRIVILEGIADAS
No está nada mal lo que cobra el "jubilado" Yanicelli cada fin de mes. Por haber llegado al segundo escalafón máximo de la fuerza policial, cada fin de mes le corresponden cifras por encima de los 14.000 pesos. La liquidación del 29 de septiembre seguramente le alcanza para darse algunos gustos: 14.421 pesos con 74 centavos. Ese monto salió de la deficitaria Caja de Jubilaciones de Córdoba para pagarle a uno de los más feroces represores del Proceso, que está cumpliendo en la cárcel de Bouwer los primeros meses de su condena a prisión perpetua por seis secuestros, torturas y homicidios.
Esa cifra de envidiables cinco dígitos coloca a Carlos Yanicelli como el ex D2 de mejor jubilación. Pero no le quita mérito a los 5.619,47 pesos que embolsó también en septiembre y con carácter mensual Calixto "el Chato" Flores, condenado a prisión perpetua también por seis homicidios, torturas y secuestros, el 22 de diciembre de 2010. O los 5.227,67 pesos que recibe Fernando "el Tuerto" Rocha, condenado a 8 años de prisión por seis secuestros y torturas agravadas. Que son parecidos a los 5.090,25 pesos que se le paga a Marcelo "Piruchín" Luna, quien recibió perpetua por cuatro torturas y tres homicidios agravados.
En un escalón más abajo aparecen los 3.982,04 pesos que cobra Mirta "la Cuca" Antón, por ahora la única mujer condenada por delitos de lesa humanidad en Córdoba, quien recibió siete años de prisión por seis casos de secuestro y tormentos. Le sigue Ricardo Cayetano Rocha, con una jubilación de 3.824,30j pesos. Si bien fue absuelto en el juicio de la UP1, sigue seriamente comprometido en causas que se sustancian en la Justicia Federal y que pronto llegarán a juicio. Cierra esta tabla aún incompleta Juan Molina, también condenado a perpetua (cuatro tormentos y seis homicidios calificados) quien cobra 3.781,22 pesos.
En la lista aún faltan detalles que El Sur aún no pudo confirmar, y que son los referidos a los haberes jubilatorios de los comisarios retirados Hugo Cayetano Britos y César Armando Cejas, ambos condenados a perpetua por la espantosa muerte por castración y desangramiento del subcomisario Albareda, cuyo juicio fue en 2009.
Los otros datos que no pudieron constatarse fueron los del comisario mayor Yamil Jabour (perpetua), Alberto Luis Lucero (perpetua), Luis Rodríguez y Gustavo Salgado (ambos absueltos, pero complicados en otras causas), todos vinculados con los fusilamientos de la Penitenciaría de barrio San Martín durante la dictadura militar.
Las cifras contrastan, por ejemplo, con el subsidio por víctima de terrorismo de Estado (y de estos mismos hombres ya condenados) que cobra en la actualidad el ex policía Luis Urquiza, a quien le abonaron 3.666 pesos con 15 centavos en su última liquidación. El detalle prueba que la víctima cobra menos que sus victimarios.
SIN SENTENCIAS FIRMES
¿Está bien que estos represores sigan cobrando su haber jubilatorio de la Provincia pese a que ya han sido hallados responsables por un tribunal federal? ¿Es apropiado que conserven su estado policial luego de haber sido en su mayoría condenados a perpetua e inhabilitados de por vida? Está claro que en términos subjetivos no habría muchos reparos para responder por la negativa a ambos interrogantes. A nadie puede hacerle gracia pagarles mensualidades a probados delincuentes.
¿Por qué cobran entonces? Porque hasta tanto no sean dados de baja, Yanicelli y compañía siguen siendo personal policial. En retiro, pero personal policial al fin.
La ley 6.702 de Personal Policial les garantiza estabilidad de por vida a quienes revistan ese estado, y con ello los habilita inmediatamente para cobrar la jubilación de la Caja Provincial. No es la Policía quien les paga, sino la Caja, como a cualquier jubilado provincial, aunque ellos técnicamente no lo sean.
Para darles recepción en su régimen especial, el organismo previsional pone como único requisito el hecho de conservar su pertenencia a la fuerza, tal como lo señala en su artículo 91 la ley 8.0234 que rige su funcionamiento.
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