Por Guillermo Posada
El actual secretario de Derechos Humanos fue preso político en la cárcel de San Martín, tras pasar por los centros clandestinos La Perla y Campo La Rivera. Estuvo en el pabellón 9, donde recalaron los dirigentes peronistas que no pertenecían a la corriente de izquierda, más perseguida y castigada por la represión.
Sánchez valora que uno de los imputados, Miguel Ángel Pérez, se haya quebrado y pidiera perdón a la familia de Raúl Bauducco, a quien ultimó de un tiro en la cabeza en el patio de la cárcel. "No es poca cosa. Sería deseable que ese hecho simbólico se extienda a otros represores. Ellos deben hacerse cargo que hay un reclamo para saber dónde están los cuerpos de los desaparecidos, para calmar el dolor de las familias de las víctimas que no tienen dónde llevar una flor. En ese sentido creo importante que comience a existir una fisura", afirma.
- Este juicio tuvo la particularidad que se nombraron actores civiles, como funcionarios judiciales e integrantes de la curia, que integraron el aparato represivo. ¿Cuál es su análisis como secretario de Derechos Humanos?
- Estoy de acuerdo en que la dictadura fue cívico-militar, empresarial y clerical. Menéndez no estaba solo con su estado mayor. La conducción de la Iglesia cordobesa, empresarios e integrantes del mundo de la cultura sirvieron de una forma u otra para cometer el genocidio. Recordemos que profesores universitarios publicaron una solicitada diciendo que en Córdoba no se violaban los derechos humanos ni había campos de concentración. Cierta intelectualidad también apoyó el genocidio. Por eso, además del daño a las personas que sin duda es lo más doloroso, también en Córdoba tuvimos una atraso económico, cultural e intelectual terrible.
- ¿Cuál fue la participación de funcionarios judiciales?
- No me cabe la menor duda que la hubo. Cuando me llevaron de La Perla al campo de La Rivera, mientras permanecía secuestrado me mostraron el expediente original que debería haber tenido en su poder el juez Adolfo Zamboni Ledesma. Hubo connivencia con integrantes de la justicia, fueron cómplices.
- ¿Qué destino cree que debe tener la causa de los funcionarios judiciales?
- Si se comprueba que son culpables debe aplicarse el máximo rigor de la ley.
- Algunas querellas querían que declarara Oscar Aguad por su relación con Carlos "el Tucán" Yanichelli ¿Qué opina?
- No corresponde que opine sobre el juicio en particular. Pero, más que hablar de Aguad, debemos decir cuáles fueron las complicidades políticas que tuvo la dictadura. Hubo 50 o 60 intendentes de la dictadura en Córdoba que pertenecieron al mismo signo político de Aguad. Existió un acuerdo político, como en mi pueblo, Villa Dolores. Eran dirigentes de la UCR nombrados por Luciano Benjamín Menéndez. Eso es más grave que el hecho que Aguad haya puesto a Yanicelli. Porque hubo connivencia. Los dirigentes políticos tenían reuniones con Menéndez, fueron sectores que acordaron.
- Pero, hablando del período democrático ¿Cuál es la gravedad que Aguad haya tenido a Yanicelli en la Policía?
- No quiero eludir la pregunta: Aguad debería dar una respuesta de cara a la sociedad. Pero la han eludido desde 1976. Nosotros, como militantes políticos, denunciamos en ese momento a todos los intendentes que acordaron con la dictadura y nadie respondió porque pensaban que la dictadura iba a durar cien años.
(Puede leer la nota completa en la edición impresa de revista El
Sur de diciembre, de venta en kioscos de Córdoba, Río Cuarto, Villa María y
zona de influencia)





